Últimos temas
» "País" de Luz Casal
Hoy a las 1:05 pm por Anne

» Castillo de Bofarull y Paseo de Extremadura 2 (Actualizado)
Vie Ago 18, 2017 9:21 pm por Pepcor

» Interesantes sitios de Carlos Viñas-Valle
Lun Jul 24, 2017 10:53 pm por Anne

» Un interesante comentario en mi blog y mi respuesta meses más tarde
Dom Jul 23, 2017 8:57 pm por Anne

» El Café Comercial ya tiene su puerta giratoria
Dom Jul 23, 2017 8:18 pm por Anne

» ¡Quince años!
Mar Jun 27, 2017 9:19 pm por mary fely

» La Gatera de la Villa, número 27 (verano de 2017)
Mar Jun 27, 2017 8:58 pm por mary fely

» En Pasatiempos se ha hecho una nueva pregunta
Mar Jun 20, 2017 11:07 pm por Anne

» Conocéis esta iglesia de Madrid?
Mar Jun 20, 2017 11:02 pm por Anne

Buscar
 
 

Resultados por:
 


Rechercher Búsqueda avanzada

Ya a la venta
subir imagenes
El tiempo
Navegación
 Portal
 Índice
 Miembros
 Perfil
 FAQ
 Buscar
Visitas
contador de visitas
Contacto
subir imagenes

ESPAÑA, CAPITAL MADRID

 :: Papelera

Página 1 de 3. 1, 2, 3  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

ESPAÑA, CAPITAL MADRID

Mensaje por Florentino Areneros el Dom Mar 04, 2012 11:17 am

Un interesante artículo que plantea diferentes hipótesis sobre como habría sido España si la capital no se hubiera situado en Madrid, y como el hecho de que la capitalidad de una ciudad del interior, mal comunicada y cerrada al resto del mundo, haya podido influir en la política y desarrollo del país.

España, capital Madrid
La aberración geográfica de Madrid es una de las causas determinantes de la anomalía histórica de España y de su tardía incorporación a la modernidad
CÉSAR MOLINAS




Desde muy antiguo, los humanos eligieron para establecerse lugares próximos al mar o a ríos navegables. La razón principal era el transporte: en ausencia de autopistas, ferrocarriles y aeropuertos, el agua ofrecía el medio de transporte más rápido, barato y seguro. Como no podía ser de otra manera, junto a las mercancías navegaban también las compañeras inseparables del comercio: las ideas y las innovaciones. Las principales capitales europeas —Londres, París, Berlín, Roma, Viena, Budapest, Moscú…— tienen acceso inmediato al transporte marítimo o fluvial. La excepción es Madrid, que, sita en un altiplano, está a varios centenares de kilómetros del agua navegable más cercana. La villa del Manzanares tiene otra característica geográfica relevante: con 655 metros de altura media, Madrid está más alta que Berna o que Vaduz. Es, después de Andorra la Vella, la capital más alta de Europa, dato que ilustra bien la penosa dificultad de sus accesos.

¿Quién tuvo la ocurrencia de situar la capital en un lugar de geografía tan adversa? La historia cuenta que fue Felipe II, atendiendo al consejo de su padre de que estableciese una capital fija. A priori, el Austria tenía tres posibilidades obvias: Sevilla, Lisboa y Barcelona. La última se descartó, probablemente, por razones políticas, porque, tras el aplastamiento de la revuelta de los comuneros, el rey tenía mucho más poder en el reino de Castilla que en el de Aragón. Lisboa podía parecer de incorporación demasiado reciente. ¿Y Sevilla? ¿Por qué, en plena empresa americana, no se estableció el monarca en Sevilla? Especulando con la psicología de un personaje que, puestos a instalarse en el centro de la Península, decidió hacerlo no en Toledo, sino en Madrid —a la sazón, tercera población de Castilla, pero que no tenía obispo—, puede aventurarse que Felipe II no quería tener cerca a nadie que pudiera hacerle algo de sombra, hipótesis esta avalada por el hecho de que, no satisfecho con la soledad del páramo madrileño, el soberano decidió encaramarse al risco de El Escorial, en donde aún reposan sus restos.

Así las cosas, la villa acogió a la corte. Este fue, en mi opinión, un hecho trascendental en la historia de España, que ha marcado de manera indeleble la cosmovisión (weltanschauung), la cultura, la economía y la sociedad españolas. Por decirlo con mayor claridad: la aberración geográfica de Madrid es una de las causas determinantes de la anomalía histórica de España, es decir, de su no incorporación a la modernidad. En este artículo me voy a centrar en las consecuencias económicas y de articulación territorial, dejando otras dimensiones del fenómeno para artículos posteriores.

Durante siglos, Madrid fue tan solo una corte, situada en el centro inaccesible de un rincón de Europa, aislada de los flujos económicos y comerciales y, con ello, de los flujos de las ideas y de la innovación. En ese contexto se produjo el tránsito de las élites españolas, que tuvieron proyección universal en el siglo XVI, al inmovilismo más cerril en lo religioso, cultural, social y económico. Y con ello, como veremos en el tercer artículo de esta serie, se debilitó la fuerza centrípeta que mantenía unidas las diversas posesiones del monarca español, en las que no se ponía el sol. Madrid se caracterizaba más por lo que le faltaba que por lo que tenía. Como corte tenía, como todas las cortes, cortesanos, cortesanas, pintores, músicos y escritores. Como villa faltaba la ambición de los comerciantes y de los emprendedores, y la actividad de los científicos y los ingenieros. Y la circulación de ideas. La corte reaccionaria, al contrario que en otros países europeos, nunca tuvo el contrapeso de una villa dinámica, industriosa y culturalmente inquieta que pudiera contribuir a aproximar España a las nuevas corrientes que estaban transformando Europa. El aislamiento de la élite gobernante propició que España se convirtiese en el bastión de la resistencia a la reforma protestante primero y a toda forma de progreso después, como ilustra la anécdota, por otra parte deliciosa, de que la lista de los 400 suscriptores españoles que tuvo la enciclopedia francesa estuviese encabezada por el gran inquisidor y los principales ejecutivos del Santo Oficio. Admirable profesionalidad, digo yo.

La única razón para ir a Madrid era ver al rey. Y a verle iban porque, como gusta en señalar Luis Garicano, las únicas maneras de ser rico en España eran ser hijo de rico o estar próximo al rey. Al calor de la corte se desarrolló en España un capitalismo castizo, mal llamado capitalismo financiero, basado en la captura de rentas y en la proximidad al poder, que es típicamente madrileño y que sigue siendo hoy día la forma de capitalismo dominante en nuestro país. Hay una gran consistencia histórica, de concepción de los negocios y del mundo, entre personajes decimonónicos como Fernando Muñoz, el general Serrano y el marqués de Salamanca, por una parte, y los que hoy día se sientan en el palco del Santiago Bernabéu, por otra. Es una misma manera de prosperar por el favor del poder político, gracias al BOE, que se ha mantenido inalterada a lo largo de los siglos. Cómo explicar si no, por ejemplo, la moratoria de dos años concedida hace poco para el prerregistro de plantas termosolares a fin de que puedan cobrar las primas correspondientes. ¿No es eso captura de rentas? Pregunten en el Bernabéu.

En un libro reciente, El declive de los dioses, Mariano Guindal, con pluma que recuerda al pincel de Goya en La familia de Carlos IV, escribe un reportaje fascinante sobre los últimos 40 años de capitalismo castizo. Los personajes más egregios de la cultura del pelotazo —empresarios, políticos, sindicalistas, conseguidores, obispos, condotieros y estafadores— conforman un retablo cambiante en el que lo único que permanece es, llamémosle así, el modelo de negocio. Los dioses caen, pero el Olimpo no. Muy recomendable.

Las grandes empresas españolas que se han convertido en globales -Telefónica, Banco Santander, Repsol, BBVA…- son todas ellas empresas reguladas que, independientemente del éxito obtenido en la captura de sus respectivos reguladores, demasiado grande en todos los casos, acaban dependiendo del BOE. No pocos de sus actuales dirigentes han sido propiciados por el Gobierno de turno, práctica esta que me temo que continuará en el futuro próximo. En cualquier caso, estas empresas constituyen la versión más evolucionada y homologable del capitalismo castizo. Otro grupo de empresas que se ha internacionalizado mucho, quizá haciendo de la necesidad virtud, son las grandes constructoras de obra civil. No están reguladas, pero dependen del BOE más que nadie.

¿No hay nada relevante en la economía española que no caiga dentro del paradigma del capitalismo castizo? Pues sí, sí lo hay. Empresas como Inditex, Mango, Abengoa (a pesar de su amor por el BOE), Mercadona, Gamesa y otras muchas responden a paradigmas diferentes y tienen rasgos relevantes en común. En primer lugar, son empresas que surgen de la visión de futuro de un emprendedor. Este es un tema muy importante que trataré con más detalle en el próximo artículo. Baste decir aquí que todas las empresas reguladas mencionadas en este párrafo están dirigidas por empresarios, algunos de ellos muy buenos, pero ninguna por emprendedores. Botín, por ejemplo, ha convertido al Santander en uno de los mejores bancos del mundo, pero no ha inventado una nueva manera de hacer banca. Amancio Ortega, en cambio, ha inventado una manera nueva de producir, distribuir y vender confección. Ha cambiado el mundo, no solo su empresa. En esto estriba la diferencia entre un empresario y un emprendedor. El primero tiene una visión de su empresa; el segundo, del mundo. Pero dejemos esto para el próximo artículo.

El segundo rasgo relevante de las compañías no reguladas aludidas en este párrafo es que son todas ellas periféricas: gallegas, catalanas, navarras, levantinas, andaluzas. ¿Casualidad? Yo creo que no. El capitalismo industrioso español, más débil que el castizo, se desarrolló históricamente en la periferia, cerca del agua navegable. Siempre fue un capitalismo tímido, falto de ambición y localista, tanto en lo político como en lo económico, aunque en esto último podría estar desperezándose al calor de la globalización, abandonando posturas proteccionistas que duraron hasta los años noventa del pasado siglo.

La capitalidad de Madrid ha conformado España no solo en lo ideológico y económico, sino también en lo físico. Germà Bel, a quien este artículo debe mucho más que el título, narra en su último e imprescindible libro, España, capital París, cómo Madrid se convirtió en capital política de España con los Borbones. Estos se inspiraron en la capitalidad de París para designar las seis “carreras reales” (hoy de la A-1 a la A-6) financiadas por la Corona que, desde entonces, han articulado radialmente el territorio español. La motivación del diseño era, y continúa siendo, estrictamente política —que las noticias y las órdenes a las provincias circularan con rapidez y que llegasen a todas por igual— y ajena a cualquier lógica económica. El esquema radial sigue siendo hoy día el paradigma en el que se mueve la Administración española, y los principios de financiación de la red viaria no han cambiado: pública para la red radial, privada para la que no lo es. Es decir, el corredor mediterráneo lo tiene crudo, como muestra la reciente resurrección del corredor central. La capitalidad económica de Madrid, lograda en las últimas décadas ante el aturdimiento de Barcelona provocado por el ensimismamiento catalán, se añade a la política conseguida en el siglo XVIII para configurar una capitalidad total probablemente irreversible. Esto debe ser un dato para cualquier proyecto de futuro para España que sea políticamente viable.

Voy a terminar con una especulación contrafactual. ¿Cómo sería hoy España si Felipe II hubiese establecido su capital en Sevilla en vez de en Madrid? ¿Sería muy distinta de la que conocemos? Mi intuición me dice que sí, que sería muy distinta, cultural, económica y geográficamente distinta. Ciudad y corte hubiesen interaccionado mucho más, las ideas hubiesen circulado mucho más, la corte y el rey hubiesen estado en mayor contacto con el mundo real. El eje mediterráneo sería, probablemente, el centro de gravedad del país, y la sabiduría milenaria hispalense hubiese aportado ese toque de escepticismo que siempre ha faltado al pensamiento rotundo y mineral de las élites españolas. “Mira, César —me dijo no hace mucho un anciano aristócrata sevillano—, durante los últimos dos mil años, los patricios romanos hemos vivido aquí divinamente…”.

César Molinas, matemático y economista, es barcelonés de nacimiento y madrileño de adopción. Ha sido académico, gobernante y banquero de inversión. Actualmente se dedica al capital-riesgo en biomedicina y a la consultoría


http://economia.elpais.com/economia/2012/03/02/actualidad/1330712282_179577.html
avatar
Florentino Areneros

Mensajes : 323
Fecha de inscripción : 02/08/2010

Volver arriba Ir abajo

Re: ESPAÑA, CAPITAL MADRID

Mensaje por Invitado el Dom Mar 04, 2012 11:58 am

Qué interesante artículo Smile

Si Felipe II hubiese elegido otra ciudad como capital del Reino, me habría frustrado porque apenas tendría historia que estudiar y contar, así que para mí, la elección del "rey prudente" me parece perfecta jejejeje.

Saludos,
Mayrit

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: ESPAÑA, CAPITAL MADRID

Mensaje por jamfree el Lun Mar 05, 2012 1:03 pm

Todas las hipótesis pueden ser debatidas, pero en general, aquellas que parten de un hecho futurible ("¿Que habría ocurrido si....?), carecen de interés histórico ya que los resultados del debate son estériles, pues no pueden resultar si no elucubraciones construidas sobre una opinión ya preconstituida.
En este caso y dado que ya en el preambulo introductorio, en dos lineas se introducen dos conceptos que resultan evidentemente erróneos como son decir "aberración geografica de Madrid" y "anomalía histórica de España", y el tercero, al menos muy discutible como es, aseverar sin ningún género de duda "su tardía incorporación a la modernidad", podemos suponer por donde va a discurrir el desarrollo del asunto.
Creo que el señor Molinas hace lo correcto al dedicarse profesionalmente al capital-riesgo y a la consultoría como matemático y economista que dice ser y no al análisis histórico riguroso, salvo que asuma que lo hace como una aproximación a la historia ficción.
Saludos,
Jamfree.

jamfree

Mensajes : 24
Fecha de inscripción : 27/01/2012

Volver arriba Ir abajo

Re: ESPAÑA, CAPITAL MADRID

Mensaje por Florentino Areneros el Lun Mar 05, 2012 5:06 pm

El artículo de Cesar Molina puede tener varias lecturas, pero lo más importante sea seguramente las incógnitas que plantea y que podemos plantearnos a partir de su lectura. Quizá la primera que surge sea la de cómo explicar que un país que a principio del Siglo XVI comenzaba la carrera a la modernidad con una considerable ventaja sobre el resto de potencias europeas (como empezar un partido de fútbol ganando diez a cero), a principios del SXX estaba en el furgón de cola. Siendo un país controlado por una oligarquía (en gran parte aristocrática, de sangre), con un sistema productivo atrasado, al igual que en el plano cultural o de las “ideas”, donde una Iglesia anclada en el pasado, ejercía todavía un control “ideológico” en amplios sectores de la población. Molina trata de responder a estas cuestiones responsabilizando de alguna forma al modelo de centralismo que representaba la capitalidad de Madrid, un modelo centrípeto que se asfixiaba a si mismo.

Como digo más que historia ficción, o “especulación contrafactual” como la denomina el propio autor, lo que hace Molina es tratar de explicar como ha sido la Historia de España a partir de hechos constatables, como ha sido el secular aislamiento español, y el rechazo de sus clases dirigentes, incluida la eclesiástica, a cualquier nueva corriente transformadora que viniera de fuera. Así como la influencia que todo ello haya podido tener en la economía del país y en sus modelos productivos.

No pretendo dar la razón a Molina, solamente pretendo abrir un debate para tratar de dar respuestas a alguna de estas cuestiones, que desde hace mucho tiempo me rondan la cabeza, incluida la cuestión por excelencia de este hilo: ¿qué razones impulsaron a Felipe II a fijar la capitalidad en Madrid?.

Un saludo.
avatar
Florentino Areneros

Mensajes : 323
Fecha de inscripción : 02/08/2010

Volver arriba Ir abajo

Re: ESPAÑA, CAPITAL MADRID

Mensaje por jamfree el Lun Mar 05, 2012 10:02 pm

Hola Florentino:

Tal y como dices, abrir un debate sobre las razones por las que se estableció la Corte en Madrid en el Siglo XVII, no la capital, que es un concepto distinto y posterior, me parece interesantísimo.

El libro de C. Molinas nos podría servir como introducción, pero aunque no lo he leido aún, me da la impresión, por los conceptos que maneja en su presentación que adolece de todo el rigor científico que sería necesario y pondera excesivamente conceptos que podríamos definir "nacionalistas" que son mucho mas recientes y de alguna forma pueden distraernos de visiones más objetivas.

Sobre este tema y sin ánimo de agotarlo, porque hay una bibliografía muy extensa, recomiendo la lectura de dos trabajos de Alfredo Alvar Ezquerra, uno es "Felipe II, La Corte y Madrid en 1561" y el otro "El nacimiento de una capital europea: Madrid entre 1561 y 1606".

Tambien resulta muy interesante y esclarecedora la visión de Manuel Fdez. Alvarez sobre este punto, que aparte de razones de índole política y militar añade otra más peculiar basada en el perfil psicológico de Felipe II y su retraimiento y fijación con El Escorial por encima incluso de la propia ciudad de Madrid.

Por mi parte, y para animar el debate, añado sobre este particular que creo que tampoco tenía mucho donde elegir, porque si estamos de acuerdo en reducir las posibles opciones a Sevilla, Toledo, Barcelona y Lisboa, realmente de todas ellas, creo que la única con alguna posibilidad aunque remota, sería Toledo.

Saludos,

Jamfree.

jamfree

Mensajes : 24
Fecha de inscripción : 27/01/2012

Volver arriba Ir abajo

Re: ESPAÑA, CAPITAL MADRID

Mensaje por Invitado el Lun Mar 05, 2012 10:44 pm

La posibilidad remota de Toledo, es remotísima, siempre se ha dicho que a la reina (no sé ahora de las cuatro esposas vivía en esa fecha) no le gustaba Toledo por las cuestas y sobre todo, por el frío que hacía. Claro que no sé qué hay de verdad o de leyenda sobre ello.

Saludos,
Mayrit

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: ESPAÑA, CAPITAL MADRID

Mensaje por Florentino Areneros el Mar Mar 06, 2012 1:01 am

Pues he reconocer que en este tema concreto, aparte de hacer preguntas poco más pueda aportar. Con gran vergüenza por mi parte he de reconocer que desconozco toda la bibliografía que se ha citado hasta el momento, y tampoco me imagino como podía ser Madrid en esa época, ¿una pequeña villa?, ¿un pueblo grande?, ¿qué población tenía?. Yo siempre he pensado que Madrid en aquellos años era poco más que el Alcazar, con algún barrio anejo, seguramente mucho más pequeña que Toledo y Valladolid, por supuesto, pero también más pequeña que Segovia, Burgos, Salamanca o tal vez Alcalá de Henares. Lo mismo estoy diciendo una burrada, pero como digo no tengo ni idea del tema.

Con todas las dudas y precauciones posibles, la teoría de las cuestas y el clima no la veo muy sólida. No creo que los reyes fueran andando a muchos sitios y el clima de Toledo debe de ser muy similar a Madrid, o incluso más benigno en invierno.

Voy a lanzar otra hipótesis a ver que sale, el hecho de elegir Madrid podría deberse a un intento de no despertar rivalidades entre ciudades y territorios, y de alguna forma evitar así agravios comparativos entre los posibles candidatos, si se hubiera elegido Lisboa, los antiguos reinos de Castilla o Aragón se podrían haber sentido molestos, al igual que si se hubiera elegido cualquiera de las otras. La solución de elegir una desconocida como Madrid, parece obedecer más a un “consenso” entre las diferentes opciones, tratando de evitar posibles comparaciones y despertar rivalidades.

Saludos.

avatar
Florentino Areneros

Mensajes : 323
Fecha de inscripción : 02/08/2010

Volver arriba Ir abajo

Re: ESPAÑA, CAPITAL MADRID

Mensaje por Anne el Mar Mar 06, 2012 6:59 pm

Hola
El estudio del economista César Molina me parece interesante y tiene datos en muchos casos válidos; sin embargo mi opinión es que este lugar atraía desde tiempos remotos a muchos pueblos. Antes y después de que Felipe II viniese al Alcázar con la corte y hiciese de Madrid la capital de España, está se quedó siendo una ciudad pequeña por su topografía tan propia que no permitía la extensión. Pero conviene recordar que antes de la llegada de Felipe II, Madrid tenía ya importancia. Se celebraban ya Cortes en Madrid. Los reyes católicos pasaban temporadas en esta ciudad así como Carlos I de España y V de Alemania.

Existían:
El Alcázar
La Torre de los Lujanes
La iglesia de Santa María de la Almudena(desaparecida)
El convento de las Descalzas
La capilla del Obispo y la iglesia de San Andrés
La iglesia de san Nicolás de los Servitas
La iglesia de San Pedro el viejo
la iglesia de Santiago y san Juan (desaparecida)
Nuestra Señora de Atocha
La iglesia de san Lorenzo
la iglesia de san Sebastián
La iglesia de Santa Cruz
La puerta de la Vega (desaparecida)
La puerta del Sol
La puerta Cerrada
La puerta del Callao
Sus murallas árabe y cristiana (muy destrozadas)
El monasterio de los Jerónimos del Manzanares (desaparecido)
El Paseo del Prado
El monasterio de los Jerónimos del Prado
El paseo de Recoletos
La plaza de la Paja
Varias propiedades de los Vargas
Propiedades de Ruy González de Clavijo
La calle Mayor y de Alcalá
La plaza del Arrabal (hoy Plaza mayor)
La Plaza de san Salvador (hoy de la Villa)
Muchos palacios que eran los lugares de estancia de reyes y nobles.

y muchas cosas más que no recuerdo. ¿Quién puede recordar más?

Saludos
Maya
avatar
Anne

Mensajes : 1427
Fecha de inscripción : 22/07/2010

Volver arriba Ir abajo

Re: ESPAÑA, CAPITAL MADRID

Mensaje por Florentino Areneros el Miér Mar 07, 2012 12:00 am

Muchas gracias Maya por tan detallada relación que nos ayuda a imaginarnos como podía ser nuestra ciudad en aquel momento. Quizá datos como el número de habitantes, o el número de iglesias y conventos, y la comparación con otras poblaciones cercanas, podría aclarar más aún este punto. Tal vez los dos trabajos que recomienda Jamfree ofrezcan alguna pista o alguna hipótesis de cual fue la razón de la elección de Felipe II, yo desconozco ambas obras pero si alguien las ha leído y nos puede hacer una breve síntesis de su contenido sería de agradecer
avatar
Florentino Areneros

Mensajes : 323
Fecha de inscripción : 02/08/2010

Volver arriba Ir abajo

Re: ESPAÑA, CAPITAL MADRID

Mensaje por Anne el Miér Mar 07, 2012 12:38 am

Hola Florentinos

En época de Carlos I de España había 2.500 casas y 15.000 vecinos aproximadamente. Ver un buen documento
http://www.monografias.com/trabajos901/historia-madrid/historia-madrid.shtml

Olvidé hablar del hospital de Antón Martín que fue tan importante. En cuanto a las Descalzas eran entonces el palacio de Antonio Gutiérrez:
http://madrid.a-fondo.com/309_el-palacio-de-alonso-gutierrez-y-su-patio-principal-del-siglo-xvi/

Y me había olvidado de mi Rastro querido con sus traperos del siglo XIV y los mataderos que se instalaron a partir del final del siglo XV junto a los curtidores de pieles. Toda la zona es anterior a la época de Felipe II.
http://www.elrastro.org/

¿Quién recuerda más sobre Madrid antes de ser corte?

Maya
avatar
Anne

Mensajes : 1427
Fecha de inscripción : 22/07/2010

Volver arriba Ir abajo

Re: ESPAÑA, CAPITAL MADRID

Mensaje por Anne el Miér Mar 07, 2012 1:47 am

Como me es imposible poner un pdf en el foro, he logrado sacar una página de Biblioteca virtual de la Comunidad de Madrid para sacar la buena obra de Ignacio Luzón Ureña. Vais a esta página:
http://www.madrid.org/edupubli/m_cata.htm
Luego a la izquierda, marcáis en busca por texto libre: Madrid Capital y Corte y pulsad Buscar. Aparecerá la presentación de la obra y pulsad sobre versión digital, así sale el pdf. Muy interesante. Veréis que Madrid era importante antes de 1561.

Esta página web os servirá para buscar más obras en el catálogo. Espero que os sirva.

Maya

P.D. Aquí encontraréis el pdf de uno de los libros indicados por Jamfree
http://dspace.ceu.es/handle/10637/2401
avatar
Anne

Mensajes : 1427
Fecha de inscripción : 22/07/2010

Volver arriba Ir abajo

Re: ESPAÑA, CAPITAL MADRID

Mensaje por Invitado el Miér Mar 07, 2012 10:40 am

Muchísimas gracias, Madmoiselle Google Smile Eres increíble encontrando páginas!!!

Saludos,
Mayrit

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: ESPAÑA, CAPITAL MADRID

Mensaje por Florentino Areneros el Miér Mar 07, 2012 10:53 am

Muchas gracias Anne, un buen alijo de libros y publicaciones.

Marujoneando un poco en este lugar he encontrado un libro de José Luis Checa Cremades: MADRID EN LA PROSA DE VIAJE I que podéis encontrar en:

http://www.madrid.org/edupubli/cgi-bin/WPUB_BD.exe?ACCION=CrearFicha&CDDEPTNO=09&CDTEXP=PU&CDAEXP=2000&CDNEXP=40&CDDIGITO=1#

He copiado la parte referente a la elección de Madrid como capital del Reino y el autor ofrece lo que pueden ser algunas claves que favorecieron esa decisión (perdonen por las posibles faltas pero al cortar-copiar mete caracteres raros y rompe los renglones), :

La capitalidad de Madrid: fin de la Corte trashumante

Los reyes españoles mantuvieron hasta Carlos V una Corte trashumante. Desplazamientos de alcázar en alcázar y de monasterio en monasterio no sólo no impedían una buena gobernación, sino que, muchas veces, Jacilitaban a los monarcas el cumplimiento de sus obligaciones devotas o la práctica de la caza. Entre los siglos XIII y XV Burgos, Sevilla y Toledo sucesivamente fueron sedes de la Corte sin que ninguna de ellas llegase a prevalecer como asiento del poder. Una nueva mentalidad nace con Carlos V quien, a pesar de sus continuos viajes, propendió a residir en Toledo. Poco después su hijo Felipe 11, si bien compartía largas estancias en Valladolid, su ciudad natal, con otras en Toledo, decidió en 1561 crear una Corte estable. Madrid fue el lugar elegido. Hubo motivos para el nacimiento en España de una Corte estante, pero también los hubo para que el lugar elegido para situarla fuese los antiguos territorios de Mantua Carpetana. Veremos por separado unos y otros.

Los motivos de la estabilidad

Antes de que Felipe II decidiera en 1561 trasladar la Corte desde Toledo, antigua capital visigoda, a Madrid ya había cristalizado en toda Europa la idea de Monarquía y sus instituciones -Francia e Inglaterra a la cabeza- se articulaban ya por entonces en un complejo aparato de gobierno centralizado en una ciudad que era simultáneamente
asiento de la burocracia, residencia del rey, lugar desde donde se articulaban las dqerentes partes del territorio y de los núcleos de población y medio de conexión con otras organizaciones estatales. Los Habsburgo, en cambio, que habían creado en España el primer gran Estado de la modernidad con proyección internacional, carecían, a mediados del siglo XVZ, de un centro político y cortesano estable desde
donde administrarlo. Razones militares, administrativas, comerciales, sanitarias
y de prestigio e importancia histórica explican el establecimiento de una Corte permanente en España. Posibilitaron el hecho fenómenos como la consolidación de una economía dineraria, concretamente la transformación de los impuestos en monedas o créditos bancarios, o el desarrollo de la red vial. Lo convierten en una necesidad histórica las nuevas exigencias del Estado Moderno renacentista filipino derivadas sobre todo del crecimiento espectacular de los organismos administrativos y de la fastuosidad y aparato de la institución monárquica: era preciso crear un centro conocido y fijo de poder desde donde partiera la acción administrativa y confluyera. la soberanía del monarca, un lugar donde la economía del Estado enlazara todos sus hilos. La Corte viajera ya no podía enfrentar la nueva situación. La fijación de una Corte estable en España fue, pues, una necesidad política e históricamente ineludible.

Los motivos de la capitalidad

Mucho se ha escrito sobre los motivos que movieron a Felipe II a elegir a Madrid como sede de su Cortel. Antes de 1561 nada hace sospechar tal elección. Bajo Carlos V, la
villa sólo es una ciudad de segundo orden, un “poblachón manchego”, con buen clima y alrededores boscosos, pero sin una historia sobresaliente, a pesar de su pequeña ejecutoria de nobleza, que pueda compararse con la de otras ciudades castellanas. No obstante, su condición de urbe sin símbolos religiosos ni culturales, sin Universidad ni obispado, su lealtad a la Corona de antiguo acreditada, atraen la atención de un monarca que busca una capital para su Imperio que viva por y de la Administración, un centro cultural y una villa cortesana. Por otra parte, mientras en Segovia aún perdura el rescoldo de las Comunidades, en Toledo la influencia de la Iglesia es demasiado fuerte y el urbanismo incómodo y Valladolid ha alimentado un importante foco protestante, Madrid tiene, en cambio, la ventaja de ser una ciudad secundaria sin una clara signifiación política. Se ha apuntado también como causa la existencia de un
castillo real como la fortaleza del Alcázar, antigua fortaleza árabe reconstruida por Carlos V y que Felipe II remodelaría convirtiéndola en edifxio representativo de la Monarquía y en torno al cual surgiría una nueva ordenación territorial. También se ha aludido al privilegiado entorno natural de Madrid. Un sistema de segundas residencias reales plasmaría la idea de una ciudad capital, concebida como morada preferencial y oficial de la familia real y sede del poder, rodeada de un cinturón de lugares de esparcimiento y placer cercanos a la Corte. Desde Madrid los Reyes de España podían desplazarse a estos parajes, que por entonces ya empiezan a ser llamados Reales Sitios, haciendo viajes de corto radio. Precisamente la nueva capital equidistaba de dos de ellos: al sur con el Retiro Real de Aranjuez, creación de Carlos V y al norte con el Escorial, fundación de Felipe II. Bipolaridad calculada entre la feraz vega del Tajo y sus frondosos jardines y la austeridad del palacio-monasterio. Las residencias de la Zarzuela, Valsaín y el Pardo, de abundantes recursos cinegéticos para las monterías reales y los palacetes de campo de Aceca y Vaciamadrid, el centro de descanso de La Fresneda, la dehesa del Quejigal, Fuenfría y los pabellones de reposo como la Casa de Campo, complejos que aunaban en un mismo centro el santuario, el cazadero, el jardín y la morada, completaban el cinturón en torno a Madrid. Se han apuntado también como causas el clima secode la región2, la pureza del aires, las amplias reservas de leña o la calidad de la fuentes de agua en la región. Parece ser, sin embargo, que el motivo más determinante en la mente de Felipe II para otorgar la capitalidad
a Madrid fue el emplazamiento central de la ciudad en el territorio peninsular4. No cabe duda que, en un siglo dominado por la geometría y la emblemática, la idea de centralidad debió ejercer un poderoso atractivo sobre un hombre tan amante de la planificación racional como Felipe II.

Para José de Sigüenza:

“Contentóle sobre todo (a Felipe II) la villa y comarca de Madrid ... porque es como el medio y centro de España, donde con más comodidad pueden acudir de todas partes
los negociantes de sus Reinos y proveer desde allí a todos ellos» 5.

El historiador Cabrera de Córdoba resumió la situación:

«El Rey Católico, juzgando incapaz la habitación de la ciudad de Toledo, ejecutando el deseo que tuvo el Emperador su padre, de poner su Corte en la villa de Madrid (...)
determinó poner en Madrid su real asiento y gobierno de su Monarquía, en cuyo centro está. Tenía disposición para fundar una gran ciudad, bien proveída de mantenimiento
por su comarca abundante, buenas aguas, admirable constelación, aires saludables, alegre cielo y muchas y grandes calidades naturales, que podían aumentar el tiempo y el arte, así en edifxios magníficos como en recreaciones, jardines, huertas. Era razón que tan gran Monarquía tuviese ciudad que pudiese hacer el oficio cle corazón, que su principado y asiento estén en el medio del cuerpo para ministrar igualmente virtud a la puz y a la guerra a todos los estadoss6.

En el mismo sentido:

«El Rey don Felipe la tiene elegida para su habitación y morada. Dejado el sitio ser sano o la comarca muy buena, hay otra causa muy justa que es la que toca Titelman sobre los salmos litera M. en la bula supersalmos: «Rex et princeps debes esse in medio Regni non lateri in angulo~7.

Pero Madrid no fue una mera capital artifmial promovida a sede de la Corte y gobierno central por motivos de politica coyuntural o por la voluntad soberana del monarca. Factores económicos, que ya apunta Sigüenza, influyeron también en la decisión.
Vemos, por ejemplo, que en el siglo XVI, el mapa de Castilla evoluciona en dirección sur atraído por el foco sevillano, mientras que la Meseta Norte, cuyo centro es Burgos,
entra en decadencia. Consecuentemente, Madrid gana importancia estratégica al ocupar un lugar central en el eje económico y de comunicaciones formado por Burgos-Valladolid- Sevilla. También influye una solución de específicos problemas geoestratégicos de la política financiera de los Habsburgo: afinales del siglo XVI, el reino de Castilla era el punto de encuentro de una red de prósperas ciudades y villas conectadas entre si por un tejido comercial yfinanciero. El estancamiento de la producción agrícola y la elevación de los precios puso en peligro este sistema irtterdependiente de economías al tiempo que favoreció la entrada de productos extranjeros en los mercados castellanos. Toledo era de hecho todavía un centro importante en la economía interciudadana castellana, pero su urbanismo, vetusto pese
a las obras de modernización emprendidas, apenas podía adaptarse a las crecientes exigencias burocráticas de una Corte cada vez más necesitada de espacio. El traslado de la capitalidad desde Toledo a Madrid en 1561 marca el comienzo del fin de esta situación. La reciente capital, que empieza a atraer recursos primarios desde todos los puntos del Imperio, es punto de encuentro entre la Meseta Norte y la Meseta Sur y, consecuentemente, lugar privilegiado de comunicaciones e intercambios comerciales8. Desde Madrid el poder controlaba, en efecto, los accesos a la gran cadena de intercambios económicos y humanos entre las dos Castillas. Así, por ejemplo, en relación a la Mesta, el campus matritensis estaba enclavado aproximadameitte en la encrucijada de las oscilaciones de la cabaña real entre los pastos andaluces y las dehesas y los pastos leoneses y sorianos? Se prefirió que el poder se estableciese en un centro estratégico de intercambios económicos.

avatar
Florentino Areneros

Mensajes : 323
Fecha de inscripción : 02/08/2010

Volver arriba Ir abajo

Re: ESPAÑA, CAPITAL MADRID

Mensaje por jamfree el Miér Mar 07, 2012 4:24 pm

Hola a todos:
Creo que el tema va ganando interés y compruebo que las aportaciones son muy interesantes y jugosas.
A modo de resumen imperfecto os comento con brevedad los puntos que considero centrales y que influyeron sin duda en la decisión de Felipe II de trasladar la corte de forma definitiva y estable a Madrid.
Todos ellos están extraídos de trabajos realizados por historiadores e hispanistas reconocidos, entre los que cito a Manuel Fdez. Alvarez , Geoffrey Parker, Henry Kamen y, el que en este tema en particular considero que es el mas importante, porque tiene bibliografía concreta sobre este particular, que es Alfredo Alvar Ezquerra.
Sobre este último y los libros que os recomendé con anterioridad os remito a la biblioteca de la Comunidad de Madrid, en el enlace que Maya comenta y que podeis bajaros buscando directamente por el nombre del autor y os remitirá al super volumen de mas de 800 páginas " Madrid : De la Prehistoria a la Comunidad Autónoma", donde en el capítulo V éste autor hace un estupendo resumen.
Despues de ésta introducción,creo que podemos comenzar diciendo que la mudanza de la corte y luego capitalidad en el sentido actual del término, no es sino una decisión tomada de forma exclusivamente personal por el Rey y naturalmente sin dar ningún tipo de explicación a nadie como no podía ser de otra manera. Lo que el pensó , solo el lo sabe y nosotros solo podemos intentar buscar las razones por las que tomó esa decisión.
En primer lugar, por razones evidentes, los tiempos aconsejaban fijar una Corte en un lugar fijo tal y como lo requería el imperio y sus necesidades, a imitación de otros paises como Francia o Inglaterra. Esta última bien conocida por el, pues no en vano como rey consorte de María Tudor había residido allí durante 18 meses.
De todos es conocido la importancia que los Austrias dan a la Administración del estado y es proverbial su afición a la burocracia, esto le animó en este objetivo centralizador, creo que fue Fray Jose de Siguenza quien acertadamente comento " que viajasen los papeles en vez del monarca y su comitiva"
Todo parece indicar que ya en 1559 tenía tomada la decisión de trasladar la corte a Madrid, olvidando los consejos que de forma premonitoria le había dado su padre el emperador de trasladar la corte a Lisboa.
Algo se estaba cociendo en la corte cuando en 1559/60, los jesuitas fundan un colegio en Madrid para la enseñanza a los hijos de la nobleza.
Su muy querida hermana Juana,madre del rey Sebastián de Portugal, muerto en el norte de Africa, y de quien obtendría sus derechos sucesorios , se había recluído en las Descalzas Reales de Madrid en 1559.
Tambien ya en esa fecha había adquirido bastantes propiedades en los alrededores del palacio, algunas de ellas vinculadas a personajes relacionados con la revolución comunera.
Madrid en aquella época era una ciudad,que si bien no era de primer orden,en comparación con otras como Sevilla, Toledo, Valladolid, Cordoba entre otras, si tenía cierto prestigio como ciudad cómoda, acogedora y sana. Tambíen era una ciudad segura en cuanto a su potente fortaleza.
Tenía voto en Cortes y en ella se habían celebrado en los años de 1528, 1534 y 1551.
No debemos olvidar que en ella también había estado como rehén,mas que como prisionero, Francisco I Rey de Francia.
A todo lo anterior podemos añadir el impacto que pudo tener en el rey el sentimiento de su niña esposa y virgen Dª Isabel de Valois, a la sazón de 15 años de edad,a la que Toledo no le gustaba en absoluto por su clima, sus cuestas y el aburrimiento de una ciudad con una tradición eclesiastica muy marcada y alejada de los divertimentos y costumbres de las cortes europeas que el rey había tenido la ocasión de disfrutar sobradamente en sus anteriores y prolongadas estancias.
Por todo ello y sin ánimo de agotar el tema vemos que el Rey podía ya sentir cierta querencia por Madrid.
Citando a fray Jose de Siguenza lo podemos comprobar: "Contentóle sobre todo la villa y comarca de Madrid, por su cielo mas benigno y abierto, y porque es como el medio y centro de España, donde con mas comodidad pueden acudir de todas partes de sus reinos y proveer desde allí a todos ellos."
De tal manera podemos decir que en 1559, ya había decidido la elección haciendola pública terminadas las Cortes en Toledo en 1560, y el 12 de junio de 1561 ya despachaba en el alcázar madrileño.
Para ir terminando vamos a apuntar los criterios mas relevantes que,para Alfredo Alvar van a consolidar la determinación del rey de trasladar de forma definitiva y permanente su corte a Madrid.
1.- SITUACION. Está situada entre los palacios de El Pardo y Aranjuez y equidistante de las cuatro fachadas maritímas de la península
2.- EL ESCORIAL. La vinculación de Felipe II con El Escorial por muchas y variadas razones (hasta esotéricas) es importantísima y está a una jornada de viaje bastante cómodo, para ello tiene situadas diversas casas en el itinerario para su descanso (Torrelodones, Galapagar etc)
3.-SEGURIDAD. Tanto de caracter exterior como interior. Por un lado se encuentra lejos de las costas y de los peligros que está situación marítima acarrea y en el plano interior es facilmente defendible frente a algaradas y problemas internos como habían sido en fechas recientes con la rebelión de las Comunidades.
4.VENTAJAS derivadas de sus CARENCIAS. El hecho de que Madrid no dispusiese de una estructura religiosa como Toledo era liberador para un rey como Felipe que quería sentirse a salvo de hipotecas.
Madrid también carecía de una burguesía importante como por ejemplo Valladolid, y esto le ofrecía una capacidad de maniobra muy importante.
Madrid al mismo tiempo no contaba con un gremio de artesanos conflictivos como por ejemplo Segovia.
De tal forma que algunas de las carencias que podía tener una ciudad como Madrid, para el rey se convertían en virtudes.
5.- MOTIVOS SIMBOLICOS. Madrid ofrece en su centralismo unos motivos de caracter simbólico para una monarquía absoluta y centralista, incluso desde una perspectiva de religiosidad.
"Amante del arte y de la arquitectura diseñó el centro, no geogréfico, sino como sublimación de lo perfecto pues en el Renacimiento estamos".
Para terminar y para añadir un poco de picante,apunto el papel que por aquel entonces desempeñaba Castilla dentro de la Monarquía, tal y como afirmaban los comuneros " Si Castilla pagaba, Castilla se beneficiaba".

Espero que os haya sido de interés y perdonad los posibles errores y omisiones que se puedan haber deslizado.

Saludos,
Jamfree

jamfree

Mensajes : 24
Fecha de inscripción : 27/01/2012

Volver arriba Ir abajo

Re: ESPAÑA, CAPITAL MADRID

Mensaje por Anne el Miér Mar 07, 2012 10:00 pm

Hola a todos

En efecto, la obra señalada por Jamfree “Madrid De la prehistoria a la Comunidad de Madrid”, que nos ofrece la Biblioteca Virtual de la Comunidad de Madrid y que es un trabajo común de varios autores (entre ellos nuestro añorado Montero Vallejo), es muy interesante.

De la Introducción de Antonio Fernández García, Jamfree nos ha hecho un magnífico resumen. También, como dice en su mensaje, el capítulo V escrito por Alfredo Alvar Ezquerra, especialista en el tema de la elección de Madrid como lugar para una corte estable y más tarde como capital, trata detalladamente de las razones de Felipe II de llevar la Corte a Madrid. Para lo que no han sacado el pdf de la Biblioteca virtual de la CM, citaré lo que me parece más interesante sobre este tema: por ejemplo, la idea del autor de que antes de preguntarnos por qué razón escogió Madrid, conviene preguntarnos por qué abandonó Toledo. Dice:

“Entre finales de mayo y los primeros días de junio, la Corte fue abandonando Toledo para ir estableciéndose en Madrid. Nada de capitalidad: sólo asiento de Corte. Nada de decisión definitiva o meditada. Sencillamente el rey se iba de Toledo y se establecía en Madrid, al principio por un tiempo, que fue algo largo.
(…)
“Pero ¿por qué escogió Felipe II Madrid? Para explicarlo debemos recurrir a otra serie de preguntas, tales como ¿por qué se abandonó Toledo?; ¿era imprescindible establecer una Corte estable? , y finalmente, ahora sí, ¿por qué se escogió Madrid? Más adelante podremos interrogarnos si el traslado se pensó a perpetuidad o temporalmente, y andando el tiempo por qué quedó fija la Corte en Madrid.”
(…)
“Parto de la idea de que la vida en Toledo no era tranquila ni apacible para la Corte porque Toledo no era una ciudad tranquila. No lo había sido en las relaciones entre el arzobispo Carranza en su tramo final y la Corte; a veces tampoco lo era entre la ciudad y el Corregidor. Ni que decir tiene que la implantación de los estatutos de limpieza de sangre, en el ayuntamiento primero (1549) y en la catedral después (1566) (¿qué ambiente habría en 1561?), cargarían las tintas de la tensión social. Madrid, por el contrario, era a todas luces aún más tranquila; incluso aburridísima.
El tiempo tampoco invitaba a quedarse en Toledo. El invierno de 1560-1561 fue muy duro y la sequía en la primavera de 1561, despiadada; además, acompañada de langosta.
En esta ciudad de Toledo cayó una gran nieve que muchos de los vivos no se acordaban haber visto otra tal, viernes en la noche primero de enero y sábado siguiente de mil y quinientos y sesenta años”.
“Todas las calamidades se juntaron. Así, a principios de abril de 1561, el ayuntamiento se unió a la Iglesia de Toledo para ir en procesión rogando por agua desde la Catedral al monasterio de la Madre de Dios; el 10 de abril desde la catedral a Santa Isabel; en la sesión siguiente el ayuntamiento acuerda que:
Que se pida al cabildo se haga procesión y se saque a Nuestra Señora del Sagrario para que Nuestro Señor envíe el agua a la tierra por la necesidad que de ello hay.”
“Esta era la situación medioambiental de Toledo hacia 1560: fríos, muertes, langosta, incomodidades... Las calles, cuentan las crónicas, más sucias que nunca, y los alimentos, carísimos.
Pero aún había más problemas de sociabilidad en Toledo. Fernández de Retana puso bien a las claras en 1957 cómo la “reinecita”, Isabel de Valois, no estaba a gusto en Toledo y lo soportaba por el amor que le tenía Felipe II. Ello le llevó a afirmar rotundamente que la Corte se trasladó a Madrid por cuestiones sentimentales, por amor. Felipe enamorado. La historia es bonita...
“Es así como se llega al invierno de 1560-1561. Todos desean la mudanza. Todos la esperan. Unos porque el encarecimiento de la vida lo achacan a la permanencia de la Corte, y no sin razón: es fácil de imaginar subidas de precios al socaire de dinero y moneda sana que gastan los palaciegos. Viven incómodos porque han de soportar en sus propias casas la obligación de aposento de la administración real. Para todos las calles son estrechas e indecorosas para esta corte renacentista. Y para algunos, en Toledo hay un ambiente excesivamente severo poco acorde con lo que se cree que ha de haber en una corte real, y que provocaría la alabanza de la vida de aldea y el menosprecio de la Corte.
“Viernes uno de febrero y sábado dos de 1561. Durante toda la noche y el día siguiente no cesa de nevar en Toledo. El número de pobres enterrados por la Cofradía de la Caridad en ese año, en el que desde junio ya no está la Corte, duplica el de 1555. Se yugulan los abastos, la ciudad se convierte en ese invierno en un inmenso lodazal; la Corte ya no puede estar por más tiempo en Toledo. En esa primavera se marchará. Pero sin ella no se quedará un Toledo unánime, ni mucho menos. Por ejemplo, hacia 1570 había más de 60.000 habitantes. Además aún era pronto para que se diera el fenómeno sociológico de cambiar su residencia la nobleza palatina. Los de rancio abolengo de la Ciudad Imperial siguieron viviendo en Toledo, reedificando o levantando de nueva planta cigarrales y palacios; las horas grises de Toledo vendrían a la par que para el resto de la Castilla interior, y muy notoriamente después de 1606. La vista de Toledo de El Greco (en el Metropolitan de Nueva York), hecha hacia 1600, cargada de fuerza y sentimiento alegórico de la importancia de la ciudad, ¿podría ser la plasmación del canto del cisne de pasadas glorias?”
(…)
“Pero si hasta ahora hemos visto por qué se abandonó Toledo, o cómo carecía de sentido que la Corte de Felipe II continuara siendo itinerante, queda aún por explicar por qué se escogió Madrid.
De sobra sabemos cómo los reyes de Castilla disfrutaban largamente de los cazaderos reales de las inmediaciones de Madrid y de cómo su alcázar les daba aposento suficiente. En otras palabras, Madrid no era un lugar ignoto para nuestros reyes. Aún más, en el Madrid de los Reyes Católicos, Anglería montó un estudio temporal (mientras estuvo la Corte) para la nobleza cortesana en la que les infundiría los nuevos conocimientos humanísticos; el Madrid de Carlos V fue “residencia” de Francisco I, rey de Francia, y en Madrid se firmó uno de los muchos Tratados entre las dos monarquías.
“Y del mismo modo que no era un lugar desconocido, hay que tener presente que su situación geográfica no era incómoda, como tampoco lo era la de Toledo, por lo que, en última instancia, el estar en el corazón de la Península no explicaría el traslado de la Corte. Con respecto al clima, creo que el de Madrid, aun siendo más benigno que el de toda la Meseta Norte, no es el ideal, pues es extremo; ya lo dice el refrán: que no hay más que invierno e infierno. La abundancia de aguas en Madrid, frente a su carencia en Toledo, tampoco es una razón de peso que explicase el traslado de la Corte. No por tener aguas, y fallando las demás infraestructuras, se iba a trasladar la Corte. El mismo razonamiento se puede aplicar a cada uno de los argumentos esgrimidos.
“No tomo en consideración ni la influencia de la reina, ni el que Carlos V indicara a Felipe II que debería instalar su Corte en Lisboa: ¡qué fantasía cronológica, pues la legítima incorporación de Portugal tuvo lugar desde 1580! Ningún sentido tiene pensar que la pudiera haber instalado en otra parte de la Península fuera de la Corona de Castilla, pues habría sido llevarla a un lugar extranjero (Barcelona era el extranjero para Castilla, como Madrid para la Corona de Aragón, de la que formaba parte Barcelona, y además Cataluña era uno de los territorios de mayor inestabilidad social, traducida en la proliferación del bandidaje). En resumidas cuentas, si se fijaba la Corte, se tenía que hacer en Castilla, porque además así lo exigieron los comuneros, cuyo recuerdo estuvo vivo en muchos asuntos del siglo XVI. Si Castilla pagaba, Castilla debía beneficiarse de la Corte. Con respecto a la relación El Escorial-Madrid, indicar que se decide levantar el monasterio en el lugar en el que está en enero de 1562, y la primera piedra se colocó en 1563. La correspondencia de los embajadores imperiales se hace eco de lo del nuevo monasterio... cuando están aposentados en Madrid. Es indudable que, aparte de la tradición familiar, Madrid era una localidad del agrado de Felipe II: cuando era príncipe, pasaba jornadas en Madrid, y utilizaba sinónimos, en la correspondencia secreta de diversos asuntos, como los de Santiago de Madrid y Domino Felipe del Pardo. Tras la abdicación de su padre, y desde Bruselas, está interesado en que se acaben las obras de remodelación del Alcázar que había iniciado Carlos V, y que se proteja la caza en El Pardo.
“Acaso las ventajas de Madrid radicaran en ser una agradable mezcolanza de factores y, sobre todo, en estar inserto dentro de una tupida red de palacios y lugares de recreo reales. Con el tiempo, la Villa del Manzanares, gracias a las órdenes que daban los Alcaldes de Casa y Corte, pudo ir haciendo frente a los retos que le planteaba su crecimiento demográfico y, sería un segundo estadio en la capitalidad de Madrid, la decisión de instalar la Corte en ella se consolidó.
“Dentro de este mundo de elucubraciones, he propuesto y mantenido, y lo vuelvo a hacer una vez más, que Felipe II, rey cultivado y amante de la arquitectura y las artes, intentó construir un espacio lúdico en el centro peninsular. Pero no en el centro desde el punto de vista geográfico, sino en el centro como sublimación de lo perfecto, pues en el Renacimiento estamos. En el centro habría lugar para la administración (Madrid), y para el recreo (todos los palacios que van desde Aranjuez hasta incluso Valsaín, sin olvidarnos de Aceca), para Dios y para la Sabiduría (El Escorial como templo y como biblioteca). Esta organización urbanística del centro en villas gozaría del estilo flamenco y, como concepto, de ideas italianas. No es momento, y doy por sabido, cómo en los más importantes tratados de arquitectura y urbanística del Renacimiento –italianos– se habla del centro como lugar idóneo para la residencia real; lo habían hecho ya los roma- nos, retomaban la idea humanistas técnicos y espiritualistas; se hacían eco, en fin, escritores españoles: Vitrubio, Alberti, Francesco Marchi, Titelman, Pérez de Herrera, algún anónimo y otros muchos más exhortan a la fundación de ciudades y/o al asentamiento del rey en el centro de sus territorios. En la mente de muchos, a lo largo del siglo XVI, está el que Felipe II “creó”, “fundó”, etc., Madrid. No era, pues, muy atrevida la propuesta de Pérez de Herrera de cambiar el nombre a la Villa del Manzanares por el de “Filípica, o Filipa, o Filipina”, como ciudad de Fe y de Felipe. La relación entre la ciudad y su rey habrían logrado la simbiosis perfecta.
“Pero aún hay más: un importante proyecto de modernización de Madrid. En 1564 (en 1565 a más tardar) se elevó al rey un memorial sobre las obras de la villa de Madrid que parece estaba instigado por Juan Bautista de Toledo, arquitecto de Felipe II en Nápoles, a quien (¿casualidad?) en 1559 el rey le dice que se traslade a la Península y lo hace a Madrid. Este memorial de 30 puntos busca el embellecimiento de la Villa, en un momento en el que las escombreras proliferan por toda ella, debido a las construcciones que se están haciendo sin ton ni son, y a un ritmo aceleradísimo: sería necesario erigir una colegiata o una catedral, establecer un Seminario, crear un orfelinato para niñas, centralizar los hospitales en un Hospital General, remodelar las calles Real y adyacentes, acabar de una vez ciertas obras emprendidas años atrás y nunca concluidas, levantar de nuevas un ayuntamiento y una cárcel, centralizar en edificios nuevos al almacenamiento y distribución del grano, instalar extramuros, en San Francisco, las Casas del Pescado y la Carne, el matadero viejo se usaría como Casa Pública, aderezar la Plaza Mayor con el derribo de la Casa de la Manzana, se abrirían y/o derribarían puertas que incomodaban el acceso ala ciudad. El dinero vendría de la venta de lienzos de la muralla, autorizaciones a cambio de cánones para que las casas irregularmente construidas pudieran seguir en pie, cobros por la roturación de nuevas tierras en los alrededores de Madrid, etc.”

------
Espero que estos párrafos, aunque muy largos, os hayan dado las ganas de sacar el pdf y leer todo este capítulo V de la obra, porque repone muchas cosas en su sitio y muestra lo absurdo de haber mencionado tantas veces Lisboa como posible capital del reino cuando a Portugal todavía le faltaban 20 años para estar incorporado en él. Felipe II no fue reconocido como rey de Portugal hasta las Cortes de Tomar en 1581, después de la difícil guerra de sucesión del vecino país de la Península!

Saludos
Maya
avatar
Anne

Mensajes : 1427
Fecha de inscripción : 22/07/2010

Volver arriba Ir abajo

Re: ESPAÑA, CAPITAL MADRID

Mensaje por Anne el Miér Mar 07, 2012 11:06 pm

Quiero pedir perdón por haber indicado una web inútil
http://dspace.ceu.es/handle/10637/2401

Solamente se podía sacar el pdf del indice, muy imposible de leer además.

Maya
avatar
Anne

Mensajes : 1427
Fecha de inscripción : 22/07/2010

Volver arriba Ir abajo

Re: ESPAÑA, CAPITAL MADRID

Mensaje por Florentino Areneros el Jue Mar 08, 2012 2:13 pm

Muchas gracias Maya y Jamfree por vuestras aportaciones con las que he aprendido bastante sobre Madrid. Está bastante interesante el tema.

Movido por la curiosidad he consultado las temperaturas medias históricas de Madrid y Toledo, comprobando que en Madrid hace más frío que en Toledo, y también llueve más. Pero bueno, no creo que esta fuera una de las causas claves de la decisión.

Con toda la información que hemos recopilado, convendría ir sintetizando un poco, que tanta letra acaba asustando a muchos lectores. Vamos a intentarlo:

En el nuevo modelo de estado renacentista, una de las características va a ser la existencia de una capital fija desde la que el rey (el príncipe de Maquiavelo) junto a sus asesores y consejeros, gobierna el resto del estado.

En el caso de España la localidad elegida es Madrid, que en el momento en que se toma la decisión es una población modesta de poco más de 15.000 habitantes.

Ahora, en cuanto a las razones que han manejado hasta ahora tenemos por ejemplo:

- La situación. Madrid se encuentra situada estratégicamente entre diferentes ciudades importantes, así como entre diferentes zonas de influencia económica.
- La historia anterior. La elección de una ciudad como Madrid, casi anónima hasta ese momento, evita agravios comparativos entre otras posibles candidatas, o entre los territorios en los que esas ciudades candidatas se asentaran.

Yo ahora mismo me tengo que poner con otras cosas, pero os animo a seguir enumerando posibles razones de aquella elección, a ver si entre todos hacemos algo más extenso y a la vez más concreto.

Cuando acabemos podemos liarnos a evaluar las hipótesis de Cesar Molinas con las que abrimos este hilo.

Saludos.
avatar
Florentino Areneros

Mensajes : 323
Fecha de inscripción : 02/08/2010

Volver arriba Ir abajo

Re: ESPAÑA, CAPITAL MADRID

Mensaje por 34BM el Jue Mar 08, 2012 8:46 pm

Otro motivo pudiera haber sido el contar con suelo alrededor amplio y barato para poder construir edificios oficiales y palacios cortesanos, que Toledo o Sevilla estarían ya bastante apretados.

Y la disponibilidad de madera, que entonces esto era un vergel Crying or Very sad
avatar
34BM

Mensajes : 155
Fecha de inscripción : 06/01/2011
Localización : Avapies.

http://madridquebienresiste.forumup.es

Volver arriba Ir abajo

Re: ESPAÑA, CAPITAL MADRID

Mensaje por Anne el Jue Mar 08, 2012 9:09 pm

Hola 34 BM

En efecto. Mary Fely nos ha pasado montones de escritos de todas las tierras compradas por Felipe II a varios terratenientes de Madrid. Francisco, un forero muy atento, que desgraciadamente no leemos desde hace tiempo, nos había enviado cantidad de documentos sobre estas compras.

En lo que toca a los bosques, ciertamente Madrid estaba rodeada por cantidad de ellos. De la construcción acelerada de casas de madera al fijarse aquí la Corte, se aniquilaron muchos de ellos. Voy a una entrada de mi blog Paisajes urbanos matritenses donde cito ampliamente lo que dice Ángel Fernández de los Ríos que no disimula su antipatía por Felipe II:

La llegada de la Corte a Madrid fue la causa de un cambio brutal en los paisajes que albergaban la villa. Madrid estaba rodeada de bosques frondosos. Pero no había suficientes casas para tanta gente. Se talaron miles de árboles alrededor de la pequeña ciudad para la construcción de casas. ¿Pero quién conoció estos bosques? De nos ser algunos estudiosos de la historia, nadie añora lo que no conoció.

Ángel Fernández de los Ríos, en su obra El futuro Madrid, hace grandes reproches a la llegada de Felipe II por dañar el paisaje y el medio ambiente de esta Villa. Dice:

“Era Madrid en el siglo XV abundante en montes poblados de enormes robles, encinas, castaños, nogales, pinos, avellanos y madroños (1), y á los cien años de instalada en él la corte, habían sido derribados para utilizarlos en levantar casas a la grandeza, ó en alimentar con leña y carbon los hogares de la población cortesana que absorbió Madrid.

Había en sus bosques mucha caza de montería, osos, jabalíes, ciervos, conejos, liebres, perdices (2), y el hacha que taló el arbolado ahuyentó la caza, quitando a Madrid un gran medio de alimentación y un elemento industrial.

Tan abundante era el agua de la villa, que dentro y fuera de ella, había fuentes naturales, en sus calles, de verano é invierno, grandes pilones y albercas comunes, con caños y abrevaderos; tan superficial era la humedad y tan someros eran los pozos, que á brazo y sin cuerda se podía sacar de ellos; y al reinado siguiente ya escaseaba el agua potable, ya había necesidad de empezar á mezclar con la de noria la poca que quedaba, ya se tenía por verdadera mina el descubrimiento de los humildes viajes de Abroñigal y Amaniel (3).

Hacía Madrid una cosecha importante de trigo y vino, tenía grandes y fértiles huertas, abundantes en excelente hortaliza de toda especie, en frutas delicadas de verano é invierno, y con la escasez progresiva de agua perdió este otro recurso de alimentación.

A humedad constante y general del suelo, sostenida por el arbolado y el sobrante de las aguas de la villa, fecundaba las grandes praderas en que se criaba abundante ganado; hasta que, agotándose y esterilizándose las praderas, perdió también las reses y pasó definitivamente de pueblo productor á pueblo exclusivamente consumidor.

Era la region de Madrid en el siglo XV muy templada, “de buenos aires y cielos, cuando sus árboles cortaban los vientos del Guadarrama durante el invierno y refrescaban con su frondosidad la atmósfera durante el verano:” cortando y talando Felipe II, después de quitar á Madrid su campiña, su horizonte, sus aguas y sus alimentos, le quitó tambien la primavera, que no era ciertamente la estacion en armonía con su carácter.

Con ella desaparecieron las condiciones sanitarias que Cárlos V había puesto á prueba con tan buen resultado para curarse de un padecimiento hoy endémico en la villa, unas intermitentes.

Tales fueron los beneficios que trajo con la corte á Madrid Felipe II, especie de Atila, que esterilizaba el suelo donde sentaba la planta.

Y ¿qué hizo, en cambio, para poner á la villa en estado de ser mansion correspondiente á su desvanecida persona?

Lo primero que hizo fué escribir á su arquitecto Luis de la Vega, el 7 de mayo de 1561, encargándole las obras del palacio (el alcázar), porque “teniendo determinado ir con su casa y corte á Madrid, deseaba que estuviesen concluidas para de allí á un mes y que no diese lugar a que ninguno viese, sin mandato suyo, los aposentos del palacio, ningún atajo, oficina ni otra cosa” (no quería que nadie aprendiera la maquinaria secreta del edificio que había de ser escenario de crímenes, entre los cuales había de contarse un parricidio); y como Vega le hiciese observar que por falta de oficiales no podrían las obras concluirse tan deprisa, Felipe II mandaba al Corregidor Beteta, que “todos los oficiales de la villa se ocupasen de esto, sin atender á ninguna otra obra.” El capricho de Felipe II era sagrado, hasta cuando se trataba de la vida de su propia familia.

Tenía en su mano enmendar los defectos de la villa; si no en la parte existente en la futura, y ni se cuidó de que se corrigiera lo accidentado del suelo, ni trazó en él calles anchas y rectas, ni adoptó medida alguna que diera idea de prevision y de grandeza de miras.”


1 - Lopez Deza
2 - Gonzalez Fernandez de Oviedo
3 – Ardemans. Informe al Ayuntamiento en 1727

El futuro Madrid de Ángel Fernández de los Ríos (Ayuntamiento Popular de Madrid 1868)


Personalmente, no estoy a favor de todo lo que hubiese deseado hacer Ángel Fernández de los Ríos para reformar Madrid. Estaba muy atraído por las reformas hechas en Paris cuyo suelo era muy diferente del suelo madrileño. Me gustan los desniveles accidentados de su viejo casco urbano, la calle de Segovia entre dos cerros, el del palacio y el de la cornisa. Madrid existió por su situación de difícil acceso, al borde de un acantilado sobre el Manzanares. Fue la razón de sus orígenes. Guarda, en su parte oeste, el paisaje urbano de una fortaleza.

Y en la introducción de la reedición en facsímil de su obra (1989), escribe Antonio Bonet Correa: “Aunque a Fernández de los Ríos le preocupaba la arquitectura no era tanto ésta como lo era la ciudad misma y su estructura social la que ocupaba la preferencia de su atención. Además no se interesaba sólo por el aspecto formal o diríamos estilístico de los edificios, sino también por lo práctico y funcional.”

Saludos
Maya
avatar
Anne

Mensajes : 1427
Fecha de inscripción : 22/07/2010

Volver arriba Ir abajo

Re: ESPAÑA, CAPITAL MADRID

Mensaje por mary fely el Miér Mar 21, 2012 3:27 am

Buenas madrugadas, amigos

He leído con sumo interés todo lo que habéis aportado para esclareder cual fue la verdadera razón por la cual el rey Felipe II, escogió a Madrid para ser la capital de España. El tema es apasionante y la figura de este rey en especial la sigo como buena vallisoletana desde pequeña, ya que en esta ciudad se admira y se quiere mucho a este rey, como os podeis imaginar.

Como la obra que habéis aportado es la más esclarecedora y no se os ha pasado nada por alto, en mi caso aportaré datos sobre su vida cotidiana, desde la niñez y como ser humano, creo que es la forma más fácil para saber cuales fueron sus gustos desde la más temprana edad y las que fue adquiriendo a través de los años que aquí si nos dan las claves para suplir las incógnitas de las decisiones que tomó durante su vida y así comprenderle mucho mejor. La primera que se me viene a la cabeza y creo que es muy importante, es que Felipe II era sobre todo un castellano de pura cepa: austero, desconfiado en dejar en manos de otros su trabajo, trabajador incansable, amante de la naturaleza, fiel a sus principios y amante de su casa y su entorno.

Saludos,
Mary Fely

mary fely

Mensajes : 969
Fecha de inscripción : 24/07/2010

Volver arriba Ir abajo

Re: ESPAÑA, CAPITAL MADRID

Mensaje por jamfree el Miér Mar 21, 2012 4:05 pm

Hola Mary Fely:

Me alegra poder leer tus comentarios de nuevo.

Me parece muy interesante el aproximarnos a la figura de Felipe II en su vertiente mas personal y familiar ya que esto nos puede ofrecer una nueva visión acerca de su decisión de trasladar la corte a Madrid de forma permanente.

Estoy bastante de acuerdo contigo en valorar muy positivamente tanto la figura de este rey como sus actos de gobierno, pero desde luego no puedo estar de acuerdo contigo en los adjetivos de austero y de fidelidad a sus principios porque a lo largo de su vida dió notorios ejemplos para poder afirmar lo contrario.

Te pongo como ejemplo la contradicción que supuso para su ferviente fe católica la ejecución de los condes de Egmont y Horn, o de Lanuza y Montigny.

Si a todo esto añades el episodio de su hijo Carlos o el asunto de Escobedo, la figura poliedrica de Felipe II cobra todo su sentido.

Mucho me temo que si entramos a valorar todos estos detalles de su vida nos introduciremos por unos caminos que pueden alejarnos del tema de la capitalidad, pero sin duda interesantísimos.

Saludos,
Jamfree

jamfree

Mensajes : 24
Fecha de inscripción : 27/01/2012

Volver arriba Ir abajo

Re: ESPAÑA, CAPITAL MADRID

Mensaje por mary fely el Jue Mar 22, 2012 3:50 am

Hola de nuevo, Jamfree

Estoy de acuerdo contigo que si nos introducimos en la "leyenda negra" que se escribió desde Alemania sobre el rey Felipe II nos alejamos del tema de la capitalidad, que es lo que vamos a tratar; aunque antes si me gustaría-ya que has entrado en esta parte de la historia de nuestro personaje-comentar brevemente los grandes errores que a mi entender cometieron los nobles políticos de los Paises Bajos como el conde Egmont y Guillermo, principe de Orange que tenían otros proyectos distintos al estilo de gobierno de Felipe II, y decidieron explotar la cuestión religiosa porque se dieron cuenta de que era el problema que causaría mayor desasosiego a Felipe II, quisieron persuadir al rey que llevara una política más moderada hacia los herejes. La misión de Egmon cuando vino a Madrid, colocó al rey entre la espada y la pared. Seguro que el conde con toda su buena voluntad, cuando volvió a los Paises Bajos, cambió el sentido de las voluntades del rey para satisfacer a los herejes y ya sabéis como terminó. Que Felipe II no visitara los Paises Bajos fue un error que iba a pagar muy caro.
Sobre su hijo Carlos, hay una carta al papa en mayo con la única declaración completa, que la enviaré.

Saludos,
Mary Fely



mary fely

Mensajes : 969
Fecha de inscripción : 24/07/2010

Volver arriba Ir abajo

Re: ESPAÑA, CAPITAL MADRID

Mensaje por 34BM el Jue Mar 22, 2012 4:13 pm

Ni empezó este rey, ni es el principal causante, pero la política contra los no católicos del interior y el exterior y la consiguiente sangría humana, económica y moral, es a mi juicio la principal causa del atraso secular de España.

Se ha prescindido con demasiada facilidad de amplísimas capas de la sociedad para mantener los privilegios, bajo la excusa de la religión verdadera y por tanto excluyente.
avatar
34BM

Mensajes : 155
Fecha de inscripción : 06/01/2011
Localización : Avapies.

http://madridquebienresiste.forumup.es

Volver arriba Ir abajo

Re: ESPAÑA, CAPITAL MADRID

Mensaje por Florentino Areneros el Jue Mar 22, 2012 5:53 pm

Las religiones no son las causas de las mayorías de guerras denominadas así, la religión habitualmente es la excusa, al igual que pasa con los patriotismos.

Las guerras de los “protestantes” contra España (aunque sería más exacto decir contra el Imperio del que España era el territorio más representativo) son una respuesta a la hegemonía del Imperio, un reparto de la tarta en la que todos querían su parte, la religión les importaba bien poco a unos y a otros, incluyendo a los propios Papas de Roma (la historia del Vaticano es de traca).

¿Por qué en Irlanda son católicos?, por que los británicos son anglicanos. Y algo similar pasa con los polacos, croatas, sudaneses del sur, etc. Y si vamos a los tiempos actuales algo similar pasa con los integrismos y nacionalismos, solo hay que echar una mirada al mundo.

España no se metía en guerras en tiempos de Felipe II por mantener una Europa católica, apostólica y romana, si no por mantener su hegemonía y poder, que de alguna forma también estaba legitimado por la autoridad papal.
avatar
Florentino Areneros

Mensajes : 323
Fecha de inscripción : 02/08/2010

Volver arriba Ir abajo

Re: ESPAÑA, CAPITAL MADRID

Mensaje por mary fely el Jue Mar 22, 2012 7:01 pm

Muy interesante va ha resultar este hilo y vamos a aprender mucho entre todos.

Florentino, gracias por empezar este tema, que al igual que en los otros que has comenzado o participado han resultado un gran éxito. Y me ha gustado el fondo de tu mensaje de hoy, dices grandes verdades con delicadeza.

34BM estoy de acuerdo contigo, en el daño moral y económica que sufrió la nación de España por culpa de las guerras en Flandes y que nunca se recuperó.

Hasta luego,

Saludos,
Mary Fely

mary fely

Mensajes : 969
Fecha de inscripción : 24/07/2010

Volver arriba Ir abajo

Re: ESPAÑA, CAPITAL MADRID

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 3. 1, 2, 3  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 :: Papelera

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.